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Archive for 29 octubre 2010

Urbanidades

octubre 29, 2010 2 comentarios

No soy muy amante de la poesía. Eso está claro. Pero lo que nunca supe es el por qué de este prejuicio. Hasta hoy. 

Creía que la poesía era incompatible con la ciudad, con el cemento, el café (y los cafés), los balcones, las alfombras, los pisos de parquet. Casi nunca había sillones, ni heladeras, ni zócalos, ni ascensores. Poesía para mí eran los amores pegajosos (claro que siempre está Cortázar pero siempre tiene una estructura más narrativa), los cielos azules y el pasto verde. O en el otro extremo las nubes, la melancolía, la pena. Pensaba que siempre se estaba hablando de cosas demasiado grandes, importantes, esas que útimamente no me interesan, o no tanto como las otras. Quiero leer sobre lo mínimo, el detalle, un primer plano del café de la mañana chorreando sobre el diario, lo cotidiano, y esos momentos que parecen no decir nada. Esto es lo que me gusta leer ahora y tal vez sean los treinta, pero no quiero que una persona sentada en el inodoro sea una metáfora sobre la modernidad o la humanidad, quiero que sea eso, una persona en un inodoro. Nunca me gustó la literatura grandilocuente, y en mi cabeza la poesía representaba eso. 

¿Qué pasó hoy? primero leí (y posteé) un poema del blog Autobombo que habla sobre uñas, baños, almohadas e insmonios.  Después encontré en El pez volador un post con porciones de poemas de Giannuzzi remixados por Martín Cristal -quien se autodefine como Poet-jockey- y que hablan de lápices, de cajas, de cafés. Y por último, en Zapatos rojos  leí unos poemas muy viejos de Daniel Link que según él son un espanto pero que a mi me gustaron mucho y que hablan de paredes, de bares, de ojos y de cines.  

Del Remix de Giannuzzi quiero rescatar esto:

Poesía / es lo que se está viendo. / Un lápiz, una caja / el frío interno de las manzanas, / el calor inestable del café / cosas cotidianas gastadas / frente a mi pesada osamenta intelectual.  
Falta mucho para la nada, como si todavía / para que deambule como un muerto / que sabe que está muerto en un domingo infinito / hubiera que liberar un exceso de existencia / un ritmo puntual que desmintiera / mi humillada respiración detrás del vidrio, / el triste conocimiento de la pérdida.

 

De los poemas de Link (no puede existir un apellido más de su tiempo  que éste) copio esto:

Aquí estoy yo,
parado sobre el mundo

(caminar sobre la luna…
parece difícil;
aunque no)

sentado frente a vos
mirándote a los ojos

(todo es posible
lo digo yo)

pensando en todo lo que sos
desde hace un tiempo;
desde que supe que detrás
de tu nariz
estabas vos, ¿estabas vos
o yo te hice, cómo fue?

(si me das la mano
la luna ya no existe
sólo vos y yo, y el mundo
por supuesto, pero es otro
mundo
es algo redondo
colgado de un gancho, cerca
de aquella pared
que da vueltas
si vos o yo lo tocamos)

Yo sé que estás ahí
detrás de todo eso
detrás y adentro,
más bien en el fondo
de esto que soy yo,
a veces.
Entonces ésta es la luna
y caminamos sobre ella
y si vos estás dentro de mí
yo estoy en tus ojos
¿Cómo fue que
supimos dónde estamos,
si es que estamos?

28.4.75

Y esto:

Encontré tu nombre en un pedazo de papel

Te busqué hace tiempo entre carteles,
entre latas, te busqué en las mil caras
que pasaban. Y porque no supe
o no quise, no te encontré.

Encontré de pronto un mundo,
un color, una risa viva
y, arañándome, tu piel.
A vos, muñequita de papel,
te aprendí a querer así,
vos ahí mirándome
decirte tantas cosas
y yo muerto de risa
y haciéndote cosquillas,
rodando los dos en
la felicidad de tenernos,
y feliz, feliz, en mi rincón de humo,
amigos y canciones;
porque te sabía ahí,
siempre conmigo,
en mi bolsillo o en mis ojos,
pegada en mi mirada.
Desde aquel día en que de tanto
pensarte te me apareciste;
“Hola que tal, soy yo, ¿no me crees?”.
Y claro, si de tanto escribirte
tropecé con vos.
Y bueno, yo te quiero,
aunque me cueste disimular
que no sos más que una invención.

23.2.77

Y también esto:

Azul
de nuevo azul
–      El bar, claro:
       “los tres años de Allende/ mi madre
       se volvió a casar/ me convertía
       en un criminal/ yo luché
       siete años”
Azul, decía. Una conversación azul
y otros murmullos:
¿alrededor?
–     No nene. El ruido
la voz
el pájaro de nuevo:
vos mismo (“tuve una alucinación/
fue con mi padre”) cómo decirte
vos     vos    vos
mismo
el pájaro de nuevo.
Pero es mentira.
Cricket sí pero no tengo cigarrillos.
Mirame azul:
mi mano azul. El humo azul. Un hueco azul.
–     Te ví entre las luces: vos/z
de nuevo el ruido (click clack) y la conversación.
Buah. “Vamos a caminar”.
Vamos al cine.

10.6.83

 

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Esta vez quedate, no te pido un taxi

octubre 29, 2010 Deja un comentario

Mi experiencia con este dúo, dinámico y femenino, había empezado y terminado en Te pido un taxi, libro que leí hace un tiempito y que me encantó. Sin embargo hoy descubrí Autobombo (el trabajo de pensar que uno es maravilloso también es agotador).

Copio lo que más me gustó de lo que vi hasta ahora en el blog:

1. 

Son las cuatro, las cinco. No hay luz y los autos
resbalan por el viaducto (un túnel sin trascendencia)
entonces pego un salto como si me levantaran con grúa
y me voy a la casa del sueño sin irme de casa

2. 

Para que puedas cerrar los ojos y suspender los listados
actúo, no duermo.
Ya no tenés que hacer la compra buscar a las chicas mandar la nota pagar la patente llevar a tu padre al cementerio pensar qué pasaría si

3.

El baño es la casa del sueño
mientras me corto las uñas y me saco pelos, ensayo papa don’t preach
muevo los labios: con más de treinta el rouge no es un disfraz aunque sea de madrugada
cambio de gracia y vuelvo

4.

Quedate así, con los párpados
mirando hacia adentro que yo te miro de cerca

5.

Te bailo y te tiro besos de aire que no te llegan porque giraste
hacia el lado frío de la cama

6.

Ahora que el sol rellena los ojos de la persiana me meto
Tu respiración es larga y caliente
como una nube que deja una estela en el cielo

7.

En unos minutos vas a preguntar ¿Soñaste algo?
¿Qué soñaste?
Yo te voy a decir que nunca duermo.

Las autoras son Fernanda Nicolini y Mercedes Halfon. Te pido un taxi también tiene blog propio.

Simpáticos fenómenos de este siglo y del siglo pasado

octubre 25, 2010 2 comentarios

Hoy leí un post en el blog ni muy muy, ni tan tan (el mismo que comenté hace unos días) sobre una extraña tara familiar ante la experiencia (nefasta para ellos) de quitarle el celofán a los regalos. El relato se llama justamente Otra tara familiar y me pareció excelente. Así que dejé este comentario:

¿Se acuerdan el esfuerzo y la frustración que significaba abrir un CD hasta hace algunos años? Yo he rayado tapas tratando de hacerlo con cuchillos y tijeras, por poner un ejemplo. Hasta había una película (no me acuerdo cuál) que le dedicaba una escena entera al tema. Tal vez ni siquiera compran ya esa cosa del siglo pasado, yo lo hago muy de vez en cuando y se abren súper fácil. En un momento hasta llegué a pensar en juntarme con alguien que supiera más del tema que yo,  para inventar algún novedoso sistemita, patentarlo y salvar a la humanidad de ese martirio (yo de paso me salvaría económicamente para siempre). Obvio que me ganaron de mano. Snif.

Bueno, entonces decidí publicar todo esto en mi propio blog, pero antes recurrí a Google para buscar el nombre de la peli en cuestión. Y ¡Oh casualidad! me topé con algo mucho más interesante que el nombre de la peli: un grupo en Facebook que se llama Prefiero descargame música porque quitarle el celofán a un cd es un coñazo.

Entonces ahora, además, agrego lo que dice en la solapa Información del grupo en FB (aclaro que los errores de ortografía y de tipeo que hay de acá en adelante, hasta en el nombre mismo del grupo, son errores del original):

Basta de clavar las uñas y hacerte daño con el celofán de los CD’s! Reivindicamos un mundo sin cd’s…. Toda la música en los discos duros. (Bueno, también nos conformamos con cd’s sin celofán).
O, en su defecto que les pongan una cremallera, coño.

Nota al margen.- estamos por dejarnos la uña larga del meñique de la mano derecha. De esa forma se abren cd´s y vale para urgarse en la oreja de ese lado, (en el otro alcanzas peor).

Yo agrego que quienes suelen dejarse la uña del meñique sin cortar para alguna práctica non-santa ahora pueden justificarse diciendo que es para abrir CDs y todos contentos. Por ejemplo el dueño con pinta y traje de mafioso del super chino al que concurría con mi último ex, cuando todavía no era mi ex, que además de tener esa uña larga (el chino, no mi ex) tenía una sillita de madera colocada estratégicamente en la mitad de la vereda en la que dormía sus siestitas al sol y también una palangana con agua rancia en la que metía sus patas para refrescarse los días de calor.

Cómo me gusta este fenómeno tan de este siglo y que en inglés se dice Serendipity. Gracias Googles, Leonard Kleinrocks y Tim Berners-Lees

Un poco de amor francés

octubre 23, 2010 Deja un comentario

Buscando ciclos de cine en Buenos Aires me encontré con Regalos a la carta  -en su blog recomiendan un ciclo de cine Francés en la Sala Lugones del San Martín-. 

Me llamó la atención la iniciativa. Cómo funciona? si querés hacer un regalo ingresás en el site, seleccionas un Gift Box™  compuesto por un catálogo y una tarjeta de regalo, el agasajado elige del catálogo una de las opciones disponibles, y presentando su tarjeta de regalo en el lugar que haya elegido disfruta de su obsequio. La oferta es variada: belleza, deportes, gastronomía.

Quería saber cómo había surgido el proyecto. La respuesta es digna del mejor cuento de Cortázar (cito el texto que aparece en el blog):  

Ella es francesa. Él, argentino. Se conocieron en Buenos Aires, donde vivieron durante la primera etapa de su relación. Ella volvió a París. Él tuvo que quedarse unos meses más. Pasaron un tiempo separados. En dos continentes… un día, ella le quiere comprar un regalo. Hace lo lógico. Busca en internet… No encuentra alternativas… Él viaja a París. Pasan juntos prácticamente dos años. Siempre pensando en volver, en desarrollar un negocio original, en establecerse en Buenos Aires. Toman la decisión y regresan. Primero él. A los dos días, ella… Surge así la idea de traer las Gift Box a la Argentina.

Algo así como “Ella y él” de Arjona pero con mucho más glamour.

Vagando por las estrellas

octubre 19, 2010 1 comentario

Hace poco descubrí un excelente blog llamado Ni muy muy, ni tan tan. Cuando leí que su autora se llamaba Estrella, caí en el típico ¿Estrella? me suena, sé que la conozco, pero ¿de dónde? Eso que hasta el siglo pasado sólo nos ocurría en la calle o en el super, y que hoy pasó a formar parte de las costumbres de la blogosfera. Hasta que seguí navegando de manera habitual y descubrí que eramos vecinas de comment en varios blogs, sobre todo en La lectora provisoria.

La sección que más me gusta se llama Viernes de cuestionario, en la que se publican cuatro o cinco preguntas a algún escritor reconocido, y sus respectivas respuestas. Vargas Llosa, Ignacio Molina, Carlos Busqued, y muchos etceteras. Lo que no sé es de dónde sale ese intercambio con los escritores -pero no es lo que me importa-. A esto le siguen las respuestas de la propia Estrella a esas misma preguntas. Y lo mejor de todo, es que se genera un ida y vuelta más que interesante con los comentarios de sus seguidores que juegan, jugamos, a dar nuestras propias respuestas que, muchas veces -la mayoría creo- resultan más enriquecedoras que las del escritor mismo, que en realidad actúan más que nada como el puntapié inicial para este juego que me encanta. 

Les dejo el enlace al último post del blog, que no pertenece a esa sección de preguntas y respuestas, y también otro al primer post que leí y que me hizo descubrir este blog, y que sí es de Viernes de cuestionario

En el nombre del padre III 

Viernes de cuestionario 4

Chocolate por la noticia

octubre 18, 2010 Deja un comentario

Creías que el chocolate era exquisito pero nada tenía nada que ver con la aventura? ¿Qué Ricky Fort era lo más divertido del mundo del chocolate? Reflexive Entertainment  (que no sé de dónde es pero argentina no es seguro) desarrolló un videojuego que se llama Chocolatier  y que  consiste, básicamente,  en conquistar el mundo de la mano del chocolate. 

¿Cómo? Tenés que abrir tu propia fábrica y hacerte millonario, pero para eso primero tenés que convertirte en un maestro chocolatero experto buscando recetas exclusivas e ingredientes de la mejor calidad alrededor del mundo, tratando de que tus adversarios no se te adelanten.

El juego nos sitúa en el año 1880 y nos cuenta que la fábrica de chocolates de Evangeline Baumeister, una famosa chocolatier, ha ido a la quiebra y que  nuestra misión es, no sólo reabrir el negocio, sino convertirlo en un imperio internacional y millonario.

Vas a cruzar todo el globo, encontrarte con divertidos personajes que te van a ayudar a conseguir los mejores ingredientes, como granos de cacao, de café, nueces, etc e incluso vas a tener regatear para conseguir mejores precios.  

Jugá a ser Fort por un día acá

 

Tardes y agujeros negros

octubre 18, 2010 Deja un comentario

El pasado 14 de octubre Luis Mey visitó a Elizabeth Vernaci y sus secuaces en Tardes Negras. Hablaron de Las garras del niño inútil  (Vernaci sigue sin poder reproducir correctamente el título de la novela, a menos que alguien le sople), de Los abandonados, de la vida de Mey, la violencia, la infancia, el sexo, su próxima novela (En verdad quiero verte pero llevará mucho tiempo) y demases. Tortonese (pintadísimo) confesó que “le da” a Mey, Rolón se espantó, Vernaci se sumó a la “movida” de Tortonese y Luis, asumamos que por politeness (algo que le gusta practicar a Mey cuando es Mey) se hizo el gil, o sea, no opinó al respecto, sólo se limitó a decir, ante la pregunta de Vernaci por su situación sentimental, “algo hay”. 

Les dejo el enlace al Audio de la charla, publicado en el blog de lomejordelosmedios

Enjoy!

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