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Archive for 25 febrero 2011

Del otro lado está el mundo

febrero 25, 2011 Deja un comentario

Por Camilo Blajaquis (desde el encierro).

Empiezo a creer que una parte de mi esta enloqueciendo. Porque no puedo en esta tarde que el sol deja acidos los cimientos del instituto de dejar de mirar el hueco de la ventana enrejada que esconde que del otro lado esta el mundo y sus millones de personas. Impulsiva, compulsiva, adictiva, masiva y exageradamente pienso en las miles de situaciones que están sucediendo en este momento del otro lado de las rejas.
En cuantos dichosos enamorados en las plazas o en alguna pieza, en cuanto corazón mudo ya de tanta amargura durmiendo en las veredas, en los pibes que se deben estar yendo a robar justo ahora y en los que volveran triunfantes, en cuantos caeran en cana y en los casi todos que se iran a dormir a la morgue.

Para que se entienda mejor, miro por el hueco y a partir de alli mi imaginación pierde el conocimiento de tanto flayear a los que deben ir caminando con el cerebro cuadrado y anestesiado por las calles, a los que saborean con un verdadero gusto a vida el ocaso del dia, a los que están en la cancha o en un recital. A los que justo recién se murieron, a los que acaban de nacer, a los que acaban de acabar, a los que están trabajando odiando su trabajo, los que se están fumando un buen porro, a los que están renegando de algun problema que se inventaron. A los que todos los días ponen la espalda para el látigo, a los que tienen tanta plata que se limpian el orto con billetes de cien dolares, a los que tienen hambre , a los lokos que se deben estar ahogando adentro de un chaleco de fuerza, a todos los cobanis que deben andar pateando tobillos por las villas y los barrios. A los que estan en cana en peores lugares que este. A los que ahora estan viajando esposados de pies y manos en la oscuridad de los camiones del servicio penitenciario. A los que justo ahora chocaron con el coche, a los que se arrastran en la frontera de mejico, a los putos, a los medicos que están operando, a los que terminan de matar a alguien, a los que estan llorando, a los que se terminan de mandar una linea de merca, a los queº estan aprendiendo a leer, a los que la corrupción del poder nunca dejara aprender.
A la primera mujer con la que tendre relaciones el dia que salga, a los borrachos, a los que estan apretando el boton para que caiga una bomba, a los que se creen profesionales, llevo adelante mi vida aca adentro imaginando el mundo que generan al mesclarse y penetran por el hueco de una de las paredes que me priva de mi libertad.

Viernes 31 de octubre de 2008

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Más de Casas

febrero 22, 2011 Deja un comentario

Termino Ocio de Fabián Casas. Excelente. Acá, un par de relatos que tomo prestados de www.fogwill.com.ar

Me detengo frente a la barrera
Me detengo frente a la barrera. Es una noche clara y la luna se refleja en los rieles. Apago las luces del auto. Está bien, pienso, es bueno que nos demos un tiempo. Pero no comprendo nuestra relación; no sirvo para eso. ¿Acaso serviría de algo? Tu padre está enfermo y mi madre está muerta; pero igual podría ir y tirarme encima tuyo como todas estas noches. Eso es lo que sé. Ahora la tierra vibra y un tren oscuro lleva gente desconocida como nosotros.

Me pregunto
Definitivamente este es mi rostro de hoy.

Ojeras marcadas, pelo desparejo;
los labios hinchados. Nada más.
Me pregunto, porque puedo hacerlo,
cómo será tu rostro de hoy;
mientras tu corazón late al revés,
hace ya cuatro años
bajo la tierra.

Improvisados
Estamos abrazados en una cama improvisada en el piso.

Tus ojos están cerrados; pero no sé si dormís.
Este es tu cuarto de soltera,
un lugar agradable, neutral.
Por la ventana suben los ruidos
de un día que empieza a moverse.
La ropa permanece arrugada, a un costado

ignorando la farsa de dar y recibir.

Un plástico transparente
Abrí la puerta y te estabas bañando.

Los vidrios empañados, el ruido del agua
detrás de las cortinas,
las cosas esenciales instaladas
fuera de la razón.
Me llamaste, acercaste la cara
y nos besamos a través del plástico
transparente: fue un instante.
Las parejas y las revistas literarias
duran casi siempre dos números.
Sin embargo, de a poco,
le fuimos ganado terreno al río:
días interminables en los que el caos
tomaba tu forma para envolverme mejor.

Esperando que la aspirina
Esperando que la aspirina empiece a trabajar,

que acomode los cuartos, que revuelva el café
y que traiga a mi madre, fresca
a esta tarde de agosto
hojeo revistas estúpidas, escucho discos viejos
me pregunto en qué momento
los dinosaurios sintieron
que algo andaba mal.

Pogo
Sentados los cuatro, frente a platos calientes,

necesitamos avanzar. ¿ Es esto
lo que quería decir?
El balcón, a tus espaldas
da sobre un corazón de manzana
donde la luna ilumina techos y cables.
Sacudida por el viento,
la ropa colgada produce aplausos secos
para nadie.

¡Los pensamientos brotan de mi cabeza
como el sudor!

Bajo el cálido cono de luz,
el brillo de los cubiertos
y el tintinear de vasos y botellas
cometimos la estupidez
de recurrir al mito para ordenar el mundo.

“Lo único que podemos hacer
-dice él- es superar a nuestros padres”.
Y yo digo “Sí, sí” y mastico
un pedazo de carne seca.

Nos ponemos tensos. ¿Y ella?
Devorada por el perro de la maternidad
ya no puede articular palabra.
Deberíamos irnos, pero no podemos.

Pienso en la rutina de los parques,
los besos, los paseos al aire libre,
la oscuridad del cuarto
en el que mis viejos se convirtieron en hermanos.

Los días se apilaron entre algodones
como pastillas en un frasco.
¿Nos van a venir a visitar más seguido?
¿La pasaron bien? ¿No te molestó
que te dijera esas cosas?
“No”, digo. El violín finísimo
de un mosquito orbita mi cabeza.
¿Cómo pudo escapar del invierno?
¿Cómo podremos alguna vez
escapar de este cuadro?

Distribuimos nuestro tiempo
entre el miedo a la muerte y el miedo
a los demás; la gramática
incomprensible de una reunión de amigos.

Pongámonos los sacos,
saludémonos, deseémonos suerte
y salgamos a la calle
bajo el abrigo confortable de la psicología.

Pase lo que pase, vos vení.

febrero 21, 2011 Deja un comentario

Por Pablo Ramos

Cada vez que escribo un libro, antes de escribirlo exactamente, le hago un prólogo, una broma que luego no publico, una broma para mí que me permite enfocarme en el libro. Escribo ese prólogo como si el libro estuviese terminado y fuera de otro.

Entonces voy a compartir el prólogo de este libro que llevará, tal vez, mi mejor título: Hasta que puedas quererte solo

Yo quiero tener un millón de amigos

febrero 20, 2011 Deja un comentario

Poner primera y salir. 1/2 litro de agua hirviendo y 1/2 de agua fría. Marcha atrás. Cagada de paloma. Pip. Firma, aclaración y número de documento. Ascensor subiendo. Teclas. Libros nuevos. Jabón líquido. Glade Auto Sport aroma vainilla. Gelatina de cereza. Arroz largo fino. Usuario y contraseña. Chicas free hasta las 2am. Mañana hacemos un asado. Palo Borracho. Hierve el agua. P en la luneta trasera. Freno de manos.

Nada en la tele. 135 amigos no es nada. Me gusta, ya no me gusta. Asistiré, no asistiré, tal vez asista. Indicar remuneración pretendida. Te aviso que no soy judío, si eso es excluyente, avisá y la cortamos acá. No es excluyente pero será considerado un plus. Goyboy ahora está desconectada/o. Capacidad de liderazgo y proactividad.  Clonazepam. Ante cualquier duda consulte a su médico. Hipoalergénico, no comedogénico. Romance, aventura o casorio. No testeado en animales. Esperma de ballena. Ácido salicílico. Ácido acetil-salisílico. Jota sin punto. Punto G. Beber con abundante agua. Dos menos uno es igual a cero.

Luz verde. Luz de giro.  Sobreadaptación. Cosquín Rock. Charly muy gordo. Gente saltando. Artritis y uñas negras. Por qué no vienes hasta mí. Lo que fue hermoso será horrible después. No lo soñé ieee-eeeeh! Después vos me abrazabas y me lamías en cada herida y en cada llaga. El futuro llegó (hace rato). Soytuyo32 está visualizando tu perfil. En el mundo siempre se mueve la tierra. Hay tanques de oxigeno, tanques de guerra. Pero no hay nadie como tú mi amor.

Vista al mar. Frío, frío, más frío, congelado. Hacer la plancha. Limpiar a seco, lavar a mano, ciclo delicado, no usar lavandina. No escurrir ni centrifugar. No torcer. No.

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Vincent

febrero 19, 2011 Deja un comentario

Ojo, es un spoiler

febrero 14, 2011 3 comentarios

Antonio sabía de lo que estaba hablando pero igual preguntó:

-¿La muerte?
-Sí.
-Hasta ahora, igual. Te lo ponen todo así para que sea igual. Salgo a la calle llena de gente, que también es Buenos aires. Ah, no hay Coca-Cola. Eso es un problema.
-¿Y qué hay?
-Bidú. Un asco.
-Qué horror, la muerte.

Este diálogo genial y totalmente Woodyallenesco se produce entre los dos personajes principales de “La otra playa” de Gustavo Nielsen hacia el final del libro. Y eso es todo lo que voy a decir por ahora. Ah, y también que al escribir esto me agarró una sensación del tipo “Necesito una Coca-Cola, ya!” (es posta) así que bajo al kiosco. Sigo la próxima.

31 de diciembre

photo (2)Hasta que ese 31 de diciembre del ‘99 –los tuyos iban por el 5700 y pico y los míos por el 1400 y algo-  ellas solas lucharon contra el pavo relleno  y un odio ancestral, subieron por mi garganta y te preguntaron si querías casarte conmigo. Vos te desmayaste y yo ya planeaba recibir el milenio sin mi respuesta, entre quemaduras de tercer grado, ojos vendados y enfermeras, cuando ganándole a la sirena de la ambulancia y los fuegos artificiales, las muy atrevidas se escaparon de tu boca sin pedir permiso, primero la s y después la i.

En otro país, otro continente (pero casi el mismo mundo) alguien doblaba un papel hasta hacerlo chiquitito y lo ponía estratégicamente entre las piedras sagradas de una pared.

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