PAN II

Viene de Pan, hijos y K.

 

Después de que Ignacio Molina se retirara con su co-equiper, leyó Gael Policano Rossi, que tenía un bolsito muy pituco con calaveras (como se ve en la foto) y que, a diferencia de todos los demás, se sentó arriba de una especie de aljibe en desuso que hay frente a la librería. También a diferencia del resto, su texto venía en formato digital. Mientras los demás tenían hojas que se caían, se juntaban, se mezclaban y tenían que buscar ese texto con las manos duras por el frío, Gael movía su dedito (uno solo) de arriba hacia abajo, gracias al scroll. Así que agarró el celular y se puso a leer. Dijo que era un fragmento de una especie de diario de viaje a San Juan, y que esperaba poder publicarlo antes de fin de año y que algo importante era que el no le ponía títulos a sus textos pero que esta vez se había vuelto necesario. Gael habló de micros de larga distancia, de reencuentros, de ciudades, y también del pasado, la niñez y la adolescencia. De un padre diferente al que se intenta re-conocer, del verano y el calor. Su lectura fue acompañada de imágenes del viaje, que mostraba al público desde su celular. Gael no sólo leyó sino que interpretó lo que leía, lleno de gestos e histrionismo.

no sé nada de la buena vida ni de los malos momentos
pero sí sé que existen lugares
dónde uno puede ir a tomar un café
o un whiskey a cualquier hora
en cualquier ciudad del mundo
no importa cuántas puertas cerradas te cruces
estás a un taxi de distancia
de una mesa y el diario de ayer
donde nadie sabe tu nombre

Gael Policano Rossi
En El veranito de San Juan. 

Por último leyó Marina Gersberg, que antes de empezar hizo un comentario del estilo “Bueno, yo no tengo hijos ni nada”, acto seguido todos nos reímos. Si bien es cierto que no vino acompañada de ningún infante, atrás mío estaba uno de sus primos (que oh sorpresa! había sido jefe de quien escribe en un antiguo empleo ¡Con razón me sonaba ese apellido!) y uno de sus hermanos. Además, uno de los poemas que leyó, que dedicó a ambos, era pura familia. Las costumbres,  la infancia, los primos, los hermanos, las piñatas, los cumpleaños, unos barcos. Una familia judía de clase acomodada que la hacía sentir a ella un poco diferente a los demás (y a mí un poco igual a ella).

 

Cascarita

Los lunes quiero ser punk
raparme el pelo al costado dar patadas
voladoras sin lastimar a nadie.
Los fines de semana estoy
de a dos porque las ciudades
del futuro son mi pasado.
A las diez hago flexiones
de brazos para descubrir
qué guardás debajo de la cama.

Creo en seres de otro planeta
que se esconden en una cueva en el bosque
ojalá tengan más derechos
que la mujer actual.

Marina Gersberg
En Un pedazo de atmósfera 

 

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: