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Posts Tagged ‘poemas’

Cherry

Las cerezas
Por Mariano Blatt

bajé a comprar
cervezas y cerezas
pero en el camino
me comí las cerezas
me tomé la cerveza
y ahora
como que me duele la cabeza.
entré en silencio
a lo mejor dormías
recostado en el sillón
desnudo
o apenas tapado. pensé
que si entraba en silencio
no despertarías
entonces yo
mi dolor de cabeza escondería pero
para mi sorpresa
cuando entré no dormías no
cuando entré
me dolías.
miraste las bolsas
“acá no hay cerveza, no hay cerezas
y vos tenés cara
de que te duele la cabeza” dijiste
parado desnudo
contra la cocina
donde cocinabas
jamón cocido.
te pedí disculpas
no me las diste
te pedí la hora
eran las nueve. volviste a la cocina
desnudo
para ver cómo estaba
el jamón cocido para ver
qué pasaba
si no me hablabas.
me quedé en el cuarto
con bolsas vacías en las manos
la mirada perdida en la tele prendida
por plata alguien jugaba al fútbol.
desnudo
volviste de la cocina
me abrazaste
y me dijiste
“el jamón cocido
ya está”.
en la boca
te di un beso
te pedí disculpas
no me las diste
te pedí la hora
eran las nueve
y diez. bajamos juntos
a comprar cerveza
a comprar cerezas.
yo me tomé la cerveza vos
te comiste las cerezas.
te pedí disculpas
no me las diste
te besé en la boca y mi beso tuvo
el sabor amargo de la cerveza
y el tuyo
el saber dulce de las cerezas.

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Poema con perro, playa, zapatillas y sustancias

junio 22, 2011 1 comentario

Mar del Plata
Por Mariano Blatt

Después estábamos en Mar del Plata
y yo me puse una casaca de los Raptors.
Después nos gritaban cosas como
eh, floggers, eh,
colores, veranos, guachines, tristeza, amigos.
Después fuimos a la playa y tomamos unas cositas
y la playa era mejor.
Después encontramos unos médanos.
Después tomamos otras cositas y la playa era mejor mejor.
Después teníamos auriculares
y nos gritaban cosas porque bailábamos re bien:
eh, floggers, colores, guachines, verano, amuleto, precioso.
Después éramos re bravos porque usábamos una ducha sin pagar carpa.
Después tomé mate y pensé en dios.

Después
corre un perro por la colina
y vos pensás en cosas de este mundo que están en otro mundo
como rayitas entre rayitas de noche se te hace cable suelto la vista
tenés la compu vieja de cabeza la tele mal enchufada
tormenta de cable viento mala señal
aguante la interferencia electrónica
hackeo de cerebro interruptor roto fin del mundo
pero corre un perro por la colina y por alguna razón sos de este mundo
como son de este mundo los videojuegos
las consolas, los parlantes, ese Fiat Uno, las luces rojas
las verdes, las amarillas, el viento, los metales.
El perro que corre por la colina no es de este mundo,
el chico drogado que sube al colectivo es de este mundo
y de otro mundo más lindo, más mundo.

Después tomamos otras cositas
y yo pensé en todos los poetas del mundo.
Dije: poetas del mundo, qué bueno que seamos amigos.
Después pensé en todos los planetas del mundo.
Dije: planetas del mundo, qué bueno que seamos amigos.
Después necesitaba explicar que lo que estaba viendo era verdad:
el cielo violeta.
Después un chico re preciso me escupió en el pie.
Qué asco, me encanta, ¿de qué mundo sos?
Después podés alejarte de las cosas
ves que alguien te habla te dice: escuchá esta canción, te dice
Mar del Plata, el 221, la ciudad, las luces, ¿ves?, te dice.
Pero vos hacés un esfuerzo para saber que esto se llama mundo
eso de allá calle, luces, ciudad, colectivo, policía, cuidado, casino,
Mariano, 25, vacaciones.
Después significa después decís no entiendo nada me encanta ya no me asusta.
Después te preguntan cómo es vos decís
como rayitas entre rayitas como cuando la tele hace mala señal
como cuando corre un perro por la colina atrás corre un caballo
miren una liebre, miren un cuatriciclo
Mariano estás en este mundo, Mariano tenés 25.
Después no sé qué confuso no pasa nada
pasa que se te abrió una cosita en la cabeza que no se tenía que abrir.
¿Ves?, engañaste a dios.
Después hay un chico en Alemania que se llama Nicolás
hizo una canción ¿ves? engañó a dios.
Wow después me pongo la gorrita para atrás
y cargo gasolina con la lengua pa afuera como el perro
que corría por la colina y ahora descansa.
Le acercamos un platito con agua que dice perro
sentís la respiración después ey, uy, ey, la terminal bajamos
mencanta una sirena de policía, confusión, pibito que encara,
Madariaga, ¡qué bueno que seamos amigos!

Después estamos en unas rocas y yo escucho la canción que hizo Nicolás.
Se llama Time is Over el tiempo se acabó
la letra dice
time is over
time is over
Mar del Plata
Mar del Plata
qué buena onda.
Después tomo mate, llueve y soy feliz

Después: qué lindo
las cosas siguen siendo cosas (pasa un chico fumando cigarrillo en bicicleta)
aunque vos ya sabés que no tanto.
Igual, ese es un secreto tuyo con vos mismo:
nunca se lo cuentes a nadie.

Tomado de acá

Onanismo puro

Navego por zapatos rojos y leo unos poemas de Daniel Link  que aunque a él le parezcan malísimos -y está claro por qué- tienen su encanto.  Son pretenciosos, grandilocuentes, hacen alarde de su supuesta genialidad, soy-poeta-y-mirá-lo-que-puedo-escribir (y vos no). Tienen esa ingenuidad y artificialidad de los primeros escritos.

Él dice que años después se dio cuenta de que todos ellos hablan sobre la masturbación. Yo digo que para el adolescente y egocéntrico Link de aquel entonces, el hecho de escribirlos y releerlos debe haber sido la forma más placentera del auto-erotismo.

Copio su mea-culpa del año 2000 (cuyo cierre muestra que le sigue gustando sentirse importante) y después dos de los poemas, uno del ’75 y otro del ’83. (más abajo, una foto del autor donde bien podría ser el hermano menor y sudaca de De Niro).

La clausura de febrero y otros poemas malos

Aclaración

Los poemas aquí reproducidos fueron escritos entre 1974 y 1983 e integran las Obras completas (edición de bolsillo) cuya publicación comenzaré este año. Cuando releo ahora estos viejos poemas me sorprende no tanto lo malos que son (siempre lo supe), sino que todo estuviera, desde el comienzo, articulado como una obra: luego de una Carpeta negra que reúne mi producción quinceañera, planifiqué unos Cuadernos del tiempo con los poemas de la “mayoría de edad” (18 años). Casi todos ellos (me doy cuenta ahora) son una forma de hablar de la masturbación. Mi obra magna, sumamente nerudiana, estaba todavía por ser escrita. La clausura de febrero vino a llenar ese vacío. He seleccionado algunos poemas de aquí y de allí. Son poemas de juventud dominados por la inautenticidad, obsesionados por la belleza, grandilocuentes y declamativos. Hoy sé que lo único que importa en la poesía (en el arte) es la verdad, y si los rescato del merecido olvido en el que habían caído es porque creo que encierran una verdad histórica.

Daniel Link
mayo 2000

Aquí estoy yo,
parado sobre el mundo

(caminar sobre la luna…
parece difícil;
aunque no)

sentado frente a vos
mirándote a los ojos

(todo es posible lo digo yo)

pensando en todo lo que sos
desde hace un tiempo;
desde que supe que detrás
de tu nariz
estabas vos, ¿estabas vos
o yo te hice, cómo fue?

(si me das la mano
la luna ya no existe
sólo vos y yo, y el mundo
por supuesto, pero es otro
mundo
es algo redondo
colgado de un gancho, cerca
de aquella pared
que da vueltas
si vos o yo lo tocamos)

Yo sé que estás ahí
detrás de todo eso
detrás y adentro,
más bien en el fondo
de esto que soy yo,
a veces.
Entonces ésta es la luna
y caminamos sobre ella
y si vos estás dentro de mí
yo estoy en tus ojos
¿Cómo fue que
supimos dónde estamos,
si es que estamos?

28.4.75

Azul
de nuevo azul
–      El bar, claro:
“los tres años de Allende/ mi madre
se volvió a casar/ me convertía
en un criminal/ yo luché
siete años”
Azul, decía. Una conversación azul
y otros murmullos:
¿alrededor?
–     No nene. El ruido
la voz
el pájaro de nuevo:
vos mismo (“tuve una alucinación/
fue con mi padre”) cómo decirte
vos     vos    vos
mismo
el pájaro de nuevo.
Pero es mentira.
Cricket sí pero no tengo cigarrillos.
Mirame azul:
mi mano azul. El humo azul. Un hueco azul.
–     Te ví entre las luces: vos/z
de nuevo el ruido (click clack) y la conversación.
Buah. “Vamos a caminar”.
Vamos al cine.

 10.6.83


Lamentablemente no me pertenecen

noviembre 6, 2010 1 comentario

Poemas que encuentro por ahí y que me siguen demostrando que, por suerte, estaba equivocada. Enjoy.

Suela naranja

Envidio
tu niñez erudita
tu lengua políglota y tu pose en la foto
sin arrugas

El chicle se gasta

Te conozco
mierda escrita desde el cerebro
sin corazón
camino junto a ti soy sombra;
no ves mi cara

Nikes de suela naranja

Me conozco
un cobarde que se esconde
sin corazón
camino junto a ti soy bestia;
¿no ves mis ganas?

JRamallo Zoo punto Cero

Otro de JRamallo que en realidad es un relato, pero lo camuflo acá porque es excelente (y porque se me da la gana).

Decadencia

Hojas de árboles con hambre, con sed. Carrefour en papel sucio, indigente y Twix de oro derretido junto a un cartel naranja: agencia de viajes: SE ALQUILA.
En esta ciudad sólo se besan las palomas.  + Continue reading
 

Visceral

mi memoria es un muñeco de vudú
que me roba las lágrimas
para usarlas como agujas

mi memoria es ese viejo trapo
con olor a hotel berreta
que me desniña demasiado pronto

mi memoria raspa contra mi mirada
el fósforo con que se incendiará
el cielo que yo había creido patio

mi memoria es un espejo roto
en tantos pedacitos que
me convierte en procesión de mendigos

mi memoria es el cielo raso
de un hotel barato
en plaza Constitución

mi memoria es la carta manoseada
en la que imploro que alguien venga
a rescatarme

mi memoria es la cadena
que tiro desde entonces
para que se vaya la mierda

mi memoria es esa luz
que me deja fascinado
como liebre en medio de la ruta

mi memoria es mi mano
agitándome en silencio hasta
acabar transformando mi deseo en basura

mi memoria es el grito
que ahogué contra la almohada
y que ahora sigue retumbando en mi cabeza

mi memoria es el ruido de resortes,
es el gemido, ese gemido
de la puta madre que me pario

Eduardo Betas. La versión beta de Betas

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